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Estudiantes de enseñanza básica de Tierra Amarilla buscan desarrollar un sistema de regadío autónomo

  • Con el programa Móvil Maker de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Cinco estudiantes de entre sexto y séptimo básico de la escuela Marta Aguilar Zerón, de la comuna de Tierra Amarilla, trabajan durante sus vacaciones de verano, en la creación de un sistema de regadío autónomo a base de energía limpia, a través del programa Móvil Maker impulsado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso sede Atacama y financiado por los Fondos de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Atacama.

El proyecto, que lleva por nombre Regadío Autónomo Inteligente Fotovoltaico (FAIR) fue creado por los alumnos Oscar Castillo, Javiera Saavedra, Dania Moraleda, y los hermanos Daniel y Jonathan García, quienes además integran el taller de ciencias del establecimiento educacional.

RAIF, es liderado por profesora de ciencias naturales del establecimiento educacional, Natalia Berrocal, quien comentó que con este proyecto que utilizará energía limpia a través de paneles solares, buscan optimizar el uso del agua para regadío de espacios como huertos comunitarios. “Uno de los grandes problemas que hay en la zona es la falta de agua, bajo esa situación nosotros comenzamos a trabajar, el año 2018 retomamos este proyecto incorporándole regadío automatizado, que controle mucho más la cantidad de agua que se va a utilizar idealmente en el huerto de la escuela”.

“Hemos visto que por el lado tecnológico podemos entregarles mayores herramientas a los estudiantes y poder realizar el proyecto con mayores fondos, y desde ahí vimos que Móvil Maker era nuestra plataforma para poder hacerlo”, argumentó Natalia.

Uno de los integrantes del equipo creador es Oscar Castillo, alumno de sexto básico quien evidenció que con esta idea buscan “combatir la escasez hídrica en Atacama, la idea es que si uno sale y no tiene quien te riegue las plantas, esto lo hace con la cantidad perfecta”.

Argumento que fue complementado por Dania Moraleda estudiante de once años. “Esto sirve para casos como cuando uno se va de viaje RAIF regará solo las plantas, porque va midiendo la cantidad de agua y además se podrá controlar desde el celular porque tendrá una cámara. Esperamos que nuestro proyecto sea un aporte a la región”.

Herramientas para la vida

Respecto a al valor que tiene para los estudiantes, ser parte del programa Móvil Maker, la docente que lidera el proyecto comentó que “se ha transformado, no solamente en algo para entretenerse como ellos lo ven, sino que ha generado bastantes herramientas, les ha cambiado la personalidad, se han hecho amigos de los otros chicos, entonces han podido tener un mayor contacto con pares y con el mundo, ahora ellos ven esto como la opción y están aumentando su espectro al querer hacer cosas”.

“Es un excelente nicho lo que está haciendo la universidad, porque está abriendo la posibilidad de que los niños vean en ella aires de cambio, y que pueden estudiar allá y que así que exista movilidad”, evidenció la docente.

Por su parte, Oscar cree que “al ser parte del programa Móvil Maker podemos ir a nuevos lugares, y no estar aburridos en la casa, además de conocer gente que tiene mucha experiencia y que nos explican todo para ir entendiendo”.

Para finalizar, es importante comentar que, este proyecto forma parte de un proceso de aceleración que se llevará a cabo hasta el mes de marzo en el laboratorio de prototipado del espacio colaborativo Cowork Atacama. Que es liderado por profesionales de la Incubadora de Negocios Chrysalis y Cowork Atacama de la Universidad Católica de Valparaíso, sede Atacama y con el que se espera obtener un prototipo que será exhibido en una feria que reunirá la totalidad de los proyectos del programa Móvil Maker a comienzo del año escolar de este 2019.

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